sábado, 4 de octubre de 2014

Imaginación literaria

La literatura infantil tiene una gran importancia no sólo porque, según investigaciones que lo comprueban, incrementa la inteligencia de los niños sino porque a través de la lectura éstos pueden acceder a un mundo que difícilmente logren ingresar por otro medio. Y de ese mundo quiero hablar, porque podría argumentar la importancia que tiene leerle a los futuros estudiantes basándome: en el enriquecimiento del léxico, en lo que sucede luego de una lectura al escuchar las interpretaciones del otro diferentes a la propia - producto de la ambigüedad de una texto- , en la visión acertada de la literatura cómo arte, en la importancia de la multisignificatividad textual  que nos da la libertad de dejarnos llevar por la lectura, en la literatura cómo formadora de subjetividad; pero me gustaría argumentarlo desde la conquista que significa para ese niño ingresar a un mundo nuevo. Mundo que nada tiene que ver con una pantalla que les da todo servido,  todo masticado sin la posibilidad de una elaboración personal o de poder ser protagonistas de aquello que está pasando… Este mundo nuevo es el de la imaginación. Claro que los niños no tendrán interés en ingresar a un lugar que desconocen, al que nunca fueron invitados… Ahí es cuando el rol del adulto- que podemos llamar docente o en el mejor de los casos papá o mamá- se vuelve sumamente indispensable. Deberá, con creativa astucia, resignificar espacios de lectura: preparar el escenario para generar expectativas… después de todo algo asombroso estará por pasar.  Será a través de ese intermediario que el pequeño comenzará a disfrutar de las melodías que salen de esa boca- boca que lo invitarán a seguir escuchando- ; de las expresiones y entonaciones con las que el lector representará a esos personajes; y a partir de ese momento se producirá la magia… palabras plasmadas en una hoja se convertirán en una aventura en donde la imaginación llegará a lugares impensables, infinitos pero de significaciones personales… no serán imágenes dadas por algún director de cine.. parte de lo mágico tendrá que ver con esa posibilidad de “viajar”, de perderse en un relato, de sentir que todo alrededor, lo cotidiano, desaparecieron, se detuvieron por un momento… el mundo de la imaginación permite que el niño se convierta en protagonista -si bien no de la historia- se vuelve protagonista de la significación de las palabras que se tornaron en imágenes mentales que lo llevaron a significar eso leído de una manera personal, diferente a la de cualquier otro… la literatura les permite volverse dueños del mundo de la imaginación… quién lo haya visitado alguna vez, siempre estará tentado a regresar. Quién lo visite recurrentemente se percatará de que para ingresar no hace falta la compañía de ningún intermediario.